actualizada el 23 agosto de 2003

Yo también... Yo... más
1001 diferencias hombre-mujer

ISBN 2-922598-15-2

Presentación

Este es un libro que presenta las mil y una pequeñas diferencias que hacen que los hombres y las mujeres se complementen tan bien.

El objetivo de este libro
Indice

¿Por qué el título de este libro?
Introduccíon

 

Yvon Dallaire, autor
Psicólogo - sexólogo

Disponible en francés


El objetivo de este libro

Yo también Yo más

Las parejas se llevan mal. El porcentaje de divorcios sobrepasa ampliamente el 50%, principalmente si se consideran las parejas que viven en unión libre. ¿Por qué? Porque el hombre no conoce a la mujer y porque la mujer no conoce al hombre. También, porque los dos imaginan que son semejantes y que, por eso mismo, tienen las mismas expectativas, las mismas prioridades en la vida y creen que el otro puede comprenderlos.

Este nuevo libro de Yvon Dallaire nos presenta, en frases cortas, esas pequeñas diferencias que van levantando lentamente un muro de incomprensión entre dos seres que, en un principio, se amaban apasionadamente y querían vivir un amor eterno (con excepción del 15% de parejas felices). ¿Cuál es su objetivo? Que uno conozca mejor al otro para que se comprendan y se amen aún más durante mucho tiempo.

Un libro instructivo, divertido, a veces incisivo, pero sobre todo verdadero.

Es necesario que se lea en pareja

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Índice

Prólogo : ¿Por qué el título de este libro?

Introducción : El sexo opuesto

1. Un poco de historia

2. Cuestión de anatomía

3. Infancia y adolescencia

4. ¿En qué piensan el hombre y la mujer?

5. La personalidad del hombre y de la mujer

6. La comunicación hombre - mujer

7. La emotividad del hombre y de la mujer

8. El Amante - La Amante

9. ¿ Sexo o amor ?

10. Papá y mamá

11. La vida profesional

12. Las diferencias paradójicas

13. Las enfermedades del hombre y de la mujer

14. El hombre y la mujer psicológicamente perturbados

15. El hombre sano, la mujer sana.

16. La pareja desequilibrada

17. La pareja feliz

Conclusión : ¿Estamos Hechos para vivir juntos ?

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¿POR QUÉ EL TÍTULO DE ESTE LIBRO?

Yo también Yo más. Al escuchar a hombres y mujeres que discutían entre ellos tuve la idea de dar ese título al libro. Cuando varias mujeres se reúnen, generalmente hablan de lo que han vivido y sobre todo de su experiencia íntima y al relacionarse, y en ocasiones de su vida profesional. Las mujeres intercambian sus estados de ánimo y con frecuencia lo hacen al mismo tiempo: "¡Eh! Yo también, justamente eso me sucede." o "Sí, yo también, eso pienso." "El mío también es así." Las mujeres se confirman y se consuelan una a la otra en sus relatos y, al parecer, les agrada bastante esa manera de comunicar.

Cuando varios hombres charlan juntos, por lo general hablan de lo que han hecho y de sus hazañas; en pocas ocasiones comentan sus malas experiencias o sus sentimientos y, como en una subasta, van apostando cada vez más. "Eso no es nada, si me hubieras visto el otro día" "La mejor experiencia de mi vida, fue cuando..." Además mencionan : "El enorme salmón que pesqué", "El rendimiento de mi nuevo automóvil" "La victoria de mi equipo gracias al gol que metí" "El excelente negocio que acabo de hacer" "Los encantos de mi última conquista" "La manera en que yo dirigiría al mundo..." Los hombres se comparan unos con otros y, al parecer, les encanta esta manera de comunicar.

Las comparaciones que se realizan en este libro, en algunas ocasiones, parecerán ventajosas para la mujer y, en otras ocasiones, lo parecerán para el hombre. En lugar de ponerse a buscar quién resulta ganador de dichas comparaciones, si el hombre o la mujer, sería más recomendable comprender que cada característica, masculina o femenina, posee un lado positivo y un lado negativo. La cooperación igualitaria puede parecer más ventajosa que la competencia, pero ¿quién dirige cuando todos pretenden igualdad? Por el contrario, la competencia permite jerarquizar las capacidades y los estatutos, aunque puede conducir a la dictadura. Ninguna de las características que se describen aquí son blancas o negras; todas son blancas y negras, por lo tanto, son grises.

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Introducción : El otro sexo : ¿opuesto o complementario?

El hombre y la mujer son iguales y casi semejantes. De hecho, somos más idénticos que diferentes. Podríamos comparar al hombre y a la mujer con dos programas de procesamiento de texto que poseen, cada uno con sus particularidades. Nuestras semejanzas representan un 97.83% de nuestra naturaleza humana: hombres y mujeres tienen dos piernas, dos brazos, un cuerpo, una cabeza y sus vidas giran en torno a las mismas dimensiones: personal, de relacionamiento, profesional y familiar. Sus necesidades son prácticamente las mismas: sobrevivir, amar y ser amado, desarrollarse y reproducirse. Sus miedos también son los mismos. Además, sus cerebros tienen las mismas estructuras.

Los hombres y las mujeres son semejantes, aunque también son diferentes. Ni peores, ni mejores, solamente diferentes. ¿Acaso se nos ocurriría, en pleno siglo XXI, declarar que existe una raza superior a otra? ¿Entonces, por qué intentarlo cuando hablamos de sexos? Quizá por una simple y mala intención política para obtener poder.

Sin embargo, esas diferencias hombre - mujer, aunque mínimas, siempre se hacen presentes, y sobre todo en los momentos en los que menos deberían. Aunque se esté consciente de ello, no siempre es fácil percibirlas y, sobre todo, pasarlas por alto. A lo largo de toda conversación hombre-mujer, el malentendido está al acecho de cualquier chispa para causar una explosión, el conflicto se esconde detrás de cada palabra y de cada entonación.

Los amantes están sentados sobre un barril de pólvora, los padres se encuentran bajo una constante tensión y los profesionistas (professionales se vigilan) se vigilan uno al otro. No obstante, como acertadamente menciona Gabrielle Rolland : "Aceptar la diferencia, es aceptar al otro, aunque también es aceptarse a sí mismo".

Entonces, ¿De dónde nos viene esta diferencia del 2.17%? ¿De la cultura? ¿Acaso se deberá a las condiciones en que fuimos educados, según lo afirma la psicología llamada "culturalista" que siempre pretende "psicologizar todo"? No será que el origen de esta diferencia reside en nuestra naturaleza humana, en nuestro código genético y en nuestros atavismos. Todos los seres humanos comparten veintitrés pares de cromosomas; veintidós pares son idénticos y solamente uno, el par sexual, es diferente. El código genético de la mujer está formado por dos X y el del hombre por un cromosoma X y uno Y. Uno sobre cuarenta y seis nos da el 2.17%. Es una diferencia mínima pero que con frecuencia abarca todo el lugar.

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El libro Yo también Yo más, 1001 diferencias hombre-mujer ya se encuentra en las librerías de países Hispanohablantes. También está disponible en :

Les Éditions Option Santé
(Las Ediciones Opción Salud)
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Québec (Québec), G1S 3V8
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